Restituir la piel


¿No les parece genial esta emergencia?

Pienso que el deseo de inmunidad habla de los aspectos sanos, vivos.

Me quedo pensando que la pandemia si a algo le puso asterisco es a las pantallas.


El consumo obligatorio de este intermediario (me gusta la idea de transporte) para asistir a escuelas, terapias, trabajo, entrenamiento musical y deportivo, cultural, familiar y en fin... hizo posible que la multiplicidad de síntomas se hicieran presentes como ya ocurría sino que nos detuviéramos a pensar sobre ellos. A dudar sobre las formas en las que ocurre el lazo social, la calidad de ese vínculo, la propuesta ética que se organiza, la subjetividad que se trama.

(Da por pensar que este movimiento -de tipo intelectual- también es una vacuna)


La discusión sobre la vacuna se está dando de la misma forma que se debatió el aislamiento como medida de contención. Con miedo, sospecha. Renunciar a un derecho no suele ser una elección en libertad, excepto esta vez. La libertad, como acción gregaria, está en la inmunidad y ese es en este momento un estatus en situación de idealización. No es en este momento una realidad.


Mientras eso ocurre, está fuera del control individual la estrategia de vacunación, el Deseo de Corporizarse nuevamente es un rasgo de este tiempo. Las ganas de sacarse la pantalla, recuperar la piel, el cuerpo. Disponer de los sentidos posibles, orientarse y reconocerse. Ocupar el espacio. Tocar, abrazar, anidar al otro. Recibir del otro su calor, confirmar la existencia juntos.

Si a un bebé, un niño, este vínculo le es constituyente al adulto que hace el mundo le es fundamental.


#notelopierdas