Naufragios


En días de #naufragio y oscuridad lo que ocurre en la imagen que hoy les traigo da para una pausa, de esas en las que juntamos ideas y emociones. ¿Qué hacer con los titulares de esta semana en Venezuela? ¿Dónde ponemos las perdidas y las enormes carencias que se revelan?


La experiencia del desamparo, las soluciones para mitigar o cancelar sus efectos. La experiencia del peligro, del empobrecimiento, del extravío.


Es un niño que sale del mar, posiblemente corretea las olas. A pesar de la espuma, de la situación esponjosa, salir advierte un movimiento que es contrario. Son olas, agua agitada. No es aire, tampoco pompas de jabón. El niño se marcha mirando el mar sobre su hombro. El agua es abundante, viene haciendo lo que sabe con toda su fuerza y sus corrientes.


Y este planteo espontáneo ¿Porqué no aceptarlo? Gozar de la espuma, rodearse, regocijarse, adornarse. Dejarse llevar. Decir sí. ¿En qué momento se torna una escena ideal? ¿Qué mecanismos obran?


La cara del chico hace pensar que lo está disfrutando. La escena es realmente bella, estéticamente impecable. Las fuerzas que allí se juntan la enriquecen, la claridad y la sombra, la alegría y el miedo. ¿Estar a cargo de las fragilidades propias será acaso la posición que permite jugar?


Es una foto nomás. #NoTeLoPierdas

#LugarDePalabra


Ph Lisa Sorgini