Madurar con los daños


¿Y qué son los daños? ¿Qué poder tendrían para otorgarnos la madurez? El daño suele ser visto como ataque y todo ataque tiene responsable, entonces allí empieza la cacería. Aniquilado el atacante, desaparece el daño.

¿Es realmente así?

El daño además, entraña dificultades, revela algo de nuestro desvalimiento frente a situaciones adversas, hostiles, novedosas. Todas ellas tienen en común una exigencia: no tienen nada que ver con el ideal; la situación anhelada y perfecta. Refiere a un territorio no conquistado, ni siquiera imaginado. Bueno, la vida está llenita de esos espacios, eventos, momentos. En dramaturgia se le reconoce como la llamada de la aventura!! ¿Por qué será? #lugardepalabra Que el pensar sea una llave Que abra mil puertas